Lun. May 27th, 2024

    pesar cuanto banco de la republica mantenga su agresivo plan de ajuste de tasas de interés, desde octubre del 2021 a la fecha las ha elevado en 12 puntos porcentuales hasta el 12,75 por ciento tratando de contenido la escalada de la inflación, que cerró el año pasado sobre el 13, 12 por ciento, el costo de vida de los colombianos siguió al alza enero y sufrió un 13.25 por ciento anual.

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    El ascenso en el costo de vida, el número 27 en serie y el más alto del presente siglo, se registra pese al anuncio en octubre pasado hecho por el presidente Gustavo Petro de un plan de cinco medidas de chocque con las que se iba a atajar la carestía, que consistía en: 1. «La reforma tributaria a grande fortunas»; 2. el subsidio a fertilizantes; 3. reforma agraria; 4. alimentación en barrios pobres; 5. el cambio de la fórmula tarifaria de energía.

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    comida y energia

    Pese a que varias de esas propuestas están en marcha desde hace varios meses, los efectos de las mismas no se han visto aún y, por el contrario, el costo de vida en Colombia sigue avanzando.

    Paraca Jorge Bedoya, Presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC)sin duda los subsidios a la compra de fertilizantes y otras materias primas, así como los menores aranceles han tenido un impacto en los costos de producción del sector, pues sin estos beneficios es claro que el costo de los alimentos hubiera sido mayor y su impacto sobre la inflación también.

    El dirente gremial dijo que los efectos de medidas como esas, no obstante, son de más largo plazo, pero de igual forma, el sector agrícola necesita de otras urgentes que les permita a los productores del campo aliviar otros costos, como un amplio programa de mejoramiento de las vías terciarias del país que permitan mejorar todo el tema logístico de salida de los alimentos de las fincas hasta los centros de acopio en las ciudades.

    El apoyo a los productores del campo estuvo entre las primeras medidas adoptadas por el Gobierno nacional el año pasado y tal vez explica en parte los resultados de este renglón de enero.

    Según los analistas del Grupo Bancolombia, la inflación mensual de alimentos podría mostrar una desaceleración marcada hasta poco menos de 2 por ciento en el primer mes del 2023. Basados ​​en información oficial, estimada en la entidad «une variación entre diciembre y enero de 1.48 por ciento para esta categoría de alimentos. Esto
    responda alzas más moderadas en proteínas, arroz y algunas frutas frescas, así como caídas en zanahoria, hortalizas, cebolla, yuca y huevos”, señalan.

    A lo anterior también estaría contribuyendo la moderación de las lluvias y el menor avance de enero de los costos agropecuarios, lo que lleva a que la inflación anual de alimentos pase de 27.8 por ciento en diciembre a 25 por ciento pasado.

    En cualquier cantidad de reducción en los costos de energía. Mejor que el Superintendencia de Servicios Públicos, informó que entre septiembre y noviembre hubo una reducción de 2,6 por ciento, las cifras del Ministerio de Minas y Energía, indicando que noviembre se había alcanzado un promedio de 4,2 por ciento en el territorio nacional.

    medidas de largo plazo

    Pero, ¿cuál ha sido el efecto de los otros medios? El consenso de los analistas señala que varias de las propuestas plantadas por el Gobierno en su afán por contener el elevado costo de vida no tiene efectos inmediatos sobrio la economía sino son temas de más largo aliento y solo sus resultados se conocerán más adelante.

    Munir Jalil, Economista en jefe para la Región Andina de BTG Pactuales de lo que considera que dichas medidas ayudan, pero «no se pueden esperar milagros de ellas».

    Lo que se puede hacer para controlar incrementos de costos y desligar precios al salario mínimo es bienvenido, precisa la económica, quien insiste en que n’est puede esperar que sean medidas altamente eficaces para cambiar la tendencia de la inflación en el corto plazo. «Combatir la inflación es como correr una maratón: se necesita una estrategia y no desfallecer».

    Paraca Luis Fernando Mejía, director del centro de estudios económicos FedesarrolloEs claro que hay factores que han ayudado a mitigar el problema inflacionario, como los elementos relacionados con los subsidios a los fertilizantes, las bajas en los aranceles a los bienes importados utilizados en los procesos de producción agropecuaria.

    Sin embargo, advierto que lo que ocurre hoy, en buena medida, tiene que ver con problemas por el lado de la demanda, en particular, un crecimiento de la economía muy por encima de su potencial, aunado un desequilibrio externo, une deficit en cuenta corriente que pueda llegar al 6 por ciento del PBI y un déficit fiscal que continúe por tercer año consecutivo por encima del 7 por ciento del PBI.

    «El Gobierno debe continuar con sus medidas relacionadas con subsidios a los fertilizantes y rebajas en aranceles, pero los problemas de inflación seguirán en la medida que las presiones continuarán por el lado de la demanda agregada. Por eso, el control de la inflación es el principal reto para este 2023 y tiene que ver con la corrección de esos desbalances del ajuste fiscal y el desequilibrio externo”, aclaró Mejía.

    Para Jalil, ese combate de la inflación debe comenzar con el reforzamiento del mensaje del Banco de la República en el sentido de que hay acciones concretas (incrementos de sus tasas de interés) para que quede claro qué hay una autoridad monetaria comprometida con hacer converger la inflación hacia niveles más bajos.

    Dice que también es necesario que el Gobierno se comprometa con ese discurso y deje de defender que la inflación es un fenómeno de oferta. “Desde luego hay factores tanto de oferta como de demanda, pero en el margen, lo que tiene la inflación disparada es el buen desempeño económico que traíamos del 2022”, puntualizó.

    Asimismo, los analistas no encuentran cuál es la relación entre «la reforma tributaria a grandes fortunas» y el control de las alzas de precios.