Lun. Mar 4th, 2024

    Debido al deslizamiento de tierra que se presentó el pasado 9 de enero en la vía Panamericana y dejó prácticamente incomunicado al sur de Colombia, un proyecto que viene a estructurarse desde hace varios años se convierte en la solución definitiva para este problema que surge con la frecuencia.

    «La vía actual es de sólo un carril por sentido y cruza por la falla de Romeral, que se activa con frecuencia, y además, al estar cerca del macizo colombiano por efecto del proceso de lluvia, es una zona bastante inestable y es lo que ha activado en los últimos años varios deslizamientos”, manifestó el presidente de la ANI, William Camargo, a EL TIEMPO.

    (Lea también: Cierre vía Panamericana: los costos de transporte mercancías por ruta alterna)

    La solución es construir el Variante Timbío-El Estanquillo de 70 kilómetros, que forma parte del proyecto 5G Pasto-Popayán de 268 kilómetros en total. Actualmente, esta iniciativa está en manos de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) en la fase posterior, que es la factibilidad.

    Mejor que construir los 268 kilómetros de Pasto-Popayán cuesta, por ahora, 12 billones de pesos, los 70 kilómetros del tramo Timbío-El Estanquillo tiene una reversión estimada, en la fase de factibilidad, de 5.2 billones de pesos (43 por ciento del total), por lo tanto, en un futuro, cuando se tengan los estudios y diseños definitivos, los costos podrían variar.

    El corredor que tenemos Pasto-Popayán discurre, en su mayoría, sobre la vía existente y sobre este duplicará la calzada

    Habrá un corredor nuevo de doble calzada que pasará por el borde occidental de la vía PanamericanaEvite completamente las zonas de riesgo y con una tipología constructiva completamente nueva.

    «El corredor que tenemos Pasto-Popayán discurre, en su mayoría, sobre la vía existente y sobre este duplicará la calzada. Esto se priorizará en función de los tramos de mayor volumen de tráfico, con excepción del tramo Timbío-El Estanquillo en el que sí se habia previsto desde etapas tempranas del proceso una variante”, explicó el presidente de la ANI.

    Sin embargo, el punto complejo de este corredor es, por un lado, la tipología por la que discurre hace que sea una solución costosa, y por el otro, el volumen de tráfico, porque para poder lograr un cierre financiero que posibilite hacerlo mediante una Asociación Público Privada (APP) primero que nada para dimensionar el costo, de allí a partir de ahí, revisar si con ese tráfico y con vigencias futuras se puede construir la vía.

    Por lo tanto, y en aras de acelerar el proyecto, desde la ANI se tomó la decisión de transferirlo paulatinemmente al Invías y así lograré que se vaya entregando por etapas. Los estudios que se tienen hasta la fecha y los que se harán como parte de la fase de viabilidad serán trasladados al Invías en dos meses. Esta entidad será la encargada de definir la gradualidad con la cual se desarrollaría el proyecto, sus etapas y la financiación para realizarlo.

    (Lea también: Por el puerto de Tumaco se garantizará el abastecimiento para el sur del país)

    Los demás tramos de Pasto-Popayán tienen un cronograma diferente que buscará acelerar, aunque no tienen las mismas complejidades de Timbío-El Estanquillo. En este momento la gran incógnita sigue siendo cuándo comenzarían las obras de este tramo.

    Este cambio se producirá a finales de gestión para este proyecto a través del esquema de obra públicaque permita construirlo por etapas de acuerdo a la disponibilidad de recursos del Gobierno, contrario a las condiciones de una concesión, ya que por la cuantía y características del proyecto sería más demorado desarrollarlo y se necesitarían vigencias futuras por los 12 billones de pesos.

    El presidente de la ANI manifestó que par que inició la etapa de construcción de Timbío-El Estanquillo aún se deben superar algunas etapas, sans embargo, para agilizarla este corredor quedará amparado en la Ley 1523 – que brinda ventajas en tiempos- porque será una obra que se desarrollará por las afectaciones que ha provocado la ola invernal en una de las principales rutas de Colombia.

    “Este sector de la vía Panamericana es el mejor ejemplo para estos casos. Tuvimos una pérdida de banca en un corredor que históricamente cuando hay invierno aumenta su vulnerabilidady si además se activa la falla de Romeral, se configura un escenario de alto riesgo para conectar zonas importantes del país”, dijo.