Lun. May 27th, 2024
    Marc Guiu celebra su gol junto a los canteranos Lamine Yamal y Fermin López.Alejandro Garcia (EFE)

    La ausencia de Lewandowski no la solucionó Ferran Torres; tampoco el fichaje estrella del Barcelona este verano, João Félix; ni siquiera la sensación de la temporada, Lamine Yamal. Cuando el Barça no sabía cómo romper la defensa del Athletic, Xavi miró al banquillo. De entrada, no parecía tener demasiado. Sin embargo, Marc Guiu, de 17 años, rescató al Barcelona en la víspera del clásico ante el Madrid. El delantero del Juvenil A, que solo disputó ocho minutos en el filial esta temporada, no tembló en su estreno en el primer equipo. “Los jóvenes no están asustados”, sostuvo Xavi. “Me dijo que salga todo a presionar, que alguna oportunidad iba a tener”, contó Guiu. La oportunidad le llegó. Le llegó tan rápido que en la primera pelota que tocó, marcó. “Fue una acción muy rápida, no tuve tiempo de pensar”, añadió el delantero. Habían pasado solo 34 segundos desde que había saltado al campo. Tiempo suficiente para coronarse como el azulgrana que menos tiempo necesitó para llenarse la garganta de gol en toda la historia del Barcelona.

    Barcelona

    1

    Ter Stegen, Alex Balde (Marcos Alonso, min. 79), Íñigo Martínez, Cancelo, A. Christensen (Ronald Araújo, min. 59), Gavi, Gündogan, Oriol Romeu (Lamine Yamal, min. 59), Fermín López, Ferrán Torres y João Félix

    0

    Athletic

    Unai Simón, Daniel Vivian, Aitor Paredes, Yuri (Lekue, min. 26), De Marcos, O. Sancet, Nico Williams (Berenguer, min. 76), Ruiz de Galarreta (Benat Prados, min. 67), Dani García (Unai Gómez, min. 76), Williams y Guruzeta (Malcom Adu, min. 67)

    Goles 1-0 min. 79: Marc Guiu.

    Árbitro Juan Martínez Munuera

    Tarjetas amarillas Gavi (min. 16), Dani García (min. 37), Oriol Romeu (min. 41), Malcom Adu (min. 72), Marc Guiu (min. 83) y De Marcos (min. 89)

    “Tiene gol, tiene chispa, me gusta y no tengo problemas de mirar a casa. Tenemos talento, cuando el chaval tiene talento, al campo”, opinó Xavi. E Iñigo Martínez añadió: “Lleva toda la temporada entrenando con nosotros”. No había comenzado bien la historia del central vasco en el Barcelona. La incorporación de Cancelo cambió el orden jerárquico en la defensa azulgrana. Ya con un lateral derecho puro, Xavi dejó de improvisar, ya sea con Koundé (que se quejaba por jugar arrinconado) como con Araujo (que mantuvo duelos vistosos con Vinicius), por supuesto también con Sergi Roberto. Entonces, con el portugués instalado en la derecha, Koundé desafió a la pareja de centrales conformada por Araujo y Christensen, clave del éxito del Barça la pasada campaña, cuando el conjunto azulgrana ganó la Liga tras encajar solo 20 dianas.

    El problema es que la llegada de Cancelo, se sumó también la de Iñigo. Y la defensa azulgrana, paradójicamente, se debilitó. El cuadro azulgrana pasó de recibir una media de 8,71 disparos entre los tres palos en la campaña 2022-2023 a los 11,22 de este curso (10 ante el Athletic). “Victoria muy sufrida. Han presionado muy alto, nos ha costado. Ellos han tenido sus opciones. Nos ha costado mucho”, expuso Xavi. En el cuerpo técnico, sin embargo, no apuntan a la defensa para analizar la merma en la zaga. Señalan a la ausencia de Busquets para entender la nueva fragilidad. “Busi entendía a la perfección”, explican en la Ciudad Deportiva. Sin embargo, también apuntan otro problema: los lesionados. “Es difícil decir qué línea me preocupa más”, comentó Xavi. A las bajas de Lewandowski y Raphinha en ataque, se le suman las lesiones de De Jong y Pedri en el centro del campo.

    En la zaga, con Koundé en la enfermería, Xavi no quiso arriesgar a Araujo. Y, con el clásico a la vista, apostó por Martínez para acompañar a Christensen en el eje de la zaga. De entrada, la defensa no se mostró segura. En el primer tiempo, el Barcelona recibió ocho remates (tres a portería) por los tres (dos) que paró Unai Simón. Sin embargo, el central vasco no decepcionó al técnico. Y hasta optó por dejarlo en el campo cuando saltó Araujo.

    Iñigo Martínez quería su revancha en el Barcelona. No solo ante Xavi —se había mostrado inseguro en su estreno en el once inicial ante el Mallorca (2-2)—, sino también en el club. En el verano de 2017, justamente cuando Ernesto Valverde estaba al frente del banquillo azulgrana, el central tenía apalabrado su fichaje con la entidad azulgrana. Sin embargo, Mascherano entró en cólera y ante el miedo de que Messi se enojara, se cayó el fichaje. Este verano, finalmente, se concretó su llegada. Y cuando más se dudaba de él, Iñigo se reivindicó. Eso sí, necesitó de Marc Guiu para que la fiesta azulgrana sea completa ante su exequipo. “Estamos todos preparados para dar el salto. Subimos todos con muchas ganas para aprovechar estos momentos de dificultad del club”, cerró Marc Guiu. Y la aprovechó en solo 34 segundos. Récord y premio: se llevó la camiseta de Iñaki Williams.

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